Aviso para los suscriptores del blog (NUEVA WEB)

mudanzas
Estimado suscriptor del blog Your Family Doctor (Con Tinta de Médico).
Por la presente le comunico que este 2016 la web migró a un nuevo dominio llamado www.contintademedico.com
Por este motivo, si está interesado/a en seguir recibiendo un correo cada vez que se publique un post, es necesario que se suscriba nuevamente al blog en dicho dominio.
Sin otro particular, le saludo atentamente.
J.M. Salas – Con Tinta de Médico

Tiempo de cambio

mudanzas

Ya estamos en el 2016 y este es el año del gran salto de las historias Con Tinta de Médico.

Los Reyes Magos nos trajeron una nuevo dominio donde la tinta es un poquito más libre: www.contintademedico.com

Con estas letras cierro una etapa en yourfamilydoctor y se abre un  nuevo camino en contintademedico.com

En esta nueva dirección este 2016 habrá sorpresas, porque la espera mereció la pena.

Es tiempo de cambio. Es tiempo de marcarse nuevos objetivos. Es tiempo de seguir tintando nuestra sanidad de humanizadas y originales historias Con Tinta de Médico.

Mañana un nuevo post, mañana una nueva historia.

Gracias por vuestro apoyo, gracias por vuestra compañía.

J.M. Salas – Con Tinta de Médico

Los médicos no somos reyes magos

definitiva reyes

 

Las iluminadas calles me recuerdan las fechas en las que estamos.

Nuestra ambulancia se abre paso entre una multitud que peregrina en procesión rumbo a los centros comerciales.

Nosotros nos vamos en camello, vamos subidos en una ambulancia.

Tampoco llevamos capas, sino unos amarillos chalecos reflectantes.

Pero al igual que los reyes magos, cargamos con muchos deseos e ilusiones a nuestras espaldas, y en ocasiones ese saco nos puede pesar demasiado.

Pasamos con luces y sirenas por una céntrica calle, y algunas familias se dan la vuelta para mirarnos. De repente el recuerdo de aquellas palabras regresa, y todavía logra humedecer mis ojos. La mezcla de hijos menores de edad pidiendo que salvemos a su padre y mi certeza de que ya no podíamos hacer nada todavía cicatriza lentamente. Pero en esta ocasión,  esta historia con tinta de médico me la reservo, pues esta cicatriz me está sirviendo de motor para la creación de un novedoso proyecto de educación en primeros auxilios que pronto compartiré con vosotros. Y es que detrás de cada gran proyecto siempre hay una gran historia.

Esta noche aunque viajamos tres en la ambulancia, ninguno es un rey mago. Nuestros resultados serán solo fruto del conocimiento, de nuestra habilidad y experiencia, por eso derrocho altruistamente tantas horas dedicadas a la formación.

Desde hace tiempo se, que los médicos no somos reyes magos, no somos superhéroes, no somos dioses. Somos igual que tú. Somos personas y también somos pacientes. Y en ocasiones nuestras únicas armas para combatir la enfermedad son la ciencia y el corazón, y en algunas latitudes más corazón que ciencia.

Flaco favor nos hacen los que van por algunos hospitalarios pasillos como si fueran subidos en un camello o los que llegan con prepotencia en su impecable ambulancia, porque tarde o temprano la vida, algún compañero o paciente, con un puñado de palabras los pondrá en su sitio.

Los médicos no somos reyes magos, pero debemos aceptar la responsabilidad de que en ocasiones nos toque llenar nuestro saco con vuestras ilusiones, ¡y cómo pesa!

Felices Reyes.

J.M. Salas – Con Tinta de Médico

 

 

Fin de año Con Tinta de Médico


Es tiempo de balance. Este 2015 llega a su fin. Las historias Con Tinta de Médico han impregnado de humanidad muchas de mis noches en urgencias.

En algunas ocasiones fueron capaces de sacar lágrimas, en otras alegrías y en más de una, ampollas entre los que se dieron por aludidos. Y es que para algunos es difícil comprender que no siempre los que están al otro lado son los protagonistas. Pero lo más importante fue que no pasaron desapercibidas.

Este 2015 fue un gran año para las historias Con Tinta de Médico.

Tuve que desvirtualizarme en televisión, primero en una íntima entrevista y luego en un reportaje subido en la ambulancia, allí donde nacen las historias. Así, los telespectadores pudieron ver cómo las letras son capaces de derribar fronteras entre profesionales y pacientes, y que realmente existe una verdadera necesidad de impregnar de humanidad nuestra desconocida asistencia.

También tuve el privilegio de ser invitado a escribir el editorial del último número del 2015 de la prestigiosa revista de medicina de familia AMF. Para una profesional independiente como yo es todo un mérito, ya que no trabajo bajo el amparo de ningún grupo o sociedad. Todavía recuerdo cuando hace unos años conocí esa revista de la mano de mi excelente tutor del MIR de Familia, Paco del C.S. de La Ñora. Quien me iba a decir, que unos años más tarde, podría leer el último editorial del año, firmado por mi. Y siguiendo con esta línea, he de afirmar que también fue una grata sorpresa, tener que dirigir el curso de iniciación a las urgencias extrahospitalarias para los residentes de medicina de familia de Murcia, consiguiendo pintar de humanidad mi ponencia. Para mí que en ocasiones he sido de los que firmaban la hoja de asistencia y se escapaba de los aburridos cursos durante la residencia, ha sido todo un reto que ha cosechado muy buenas críticas. Y es que hacer lo que nos gusta, nos abre caminos que ni imaginamos.

Y es que este 2015 ha sido un gran año para este blog.

Gracias a vosotros tuve post que se leyeron por 40.000 personas en menos de 5 días, conocí gente con inquietudes similares a las mías y que están logrando cosas importantes en esto de la humanización de la sanidad, como mi amigo 2.0 Gabi Heras de Humanizando los Cuidados Intensivos, que ha sido capaz de dar visibilidad a lo invisible.

En estos dos años he consolidado Con Tinta de Médico en la redes sociales. Este 2016 es hora de dar el paso definitivo al papel, y aceptar nuevas propuestas para dar visibilidad a las humanizadas historias Con Tinta de Médico.

Llegamos al universo 2.0 , y llegamos para quedarnos.

Feliz 2016, y recuerda que como dijo Eleanor Roosevelt  “el futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños”.

J.M. Salas – Con Tinta de Médico

[Sígueme en la nueva web www.contintademedico.com , Diario de un Médico de Urgencias adicto a la noche].

 

La noche en la que todos perdimos.

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La interminable guardia llegó a su fin.

Él cargó unas horas más de insomnio a su cuenta. Y marchó cansado a su casa.

Esa guardia fue una más de las que tuvo que hacer para cumplir su aumentada jornada laboral. Tuvo que improvisar tratamientos para paliar el déficit de medicamentos, tuvo que tirar de su maletín personal para calmar el dolor de pacientes con una morfina que incompresiblemente todavía no se la proporciona la farmacia de su hospital de referencia. Pero como bien sabe, con la salud no se juega, y eso lo sabe él y muchísimos profesionales que han puesto más de lo que se les pedía durante estos duros años en España, para salvar un maltratado sistema sanitario.

Y es que hemos vivido una temporada de recortes, de perdidas de derechos, de escándalos de corrupción, de paralización de carreras, y en los que a pesar de todo, seguimos teniendo una sensación de que siempre nos apretamos el cinturón los mismos, y que desde arriba solo se hacen llamativos cambios de fichas que finalmente realizan un mismo juego.

Esa noche en su casa, colgó el fonendo, y como muchos españoles se sentó delante de la televisión para ver el llamado debate decisivo, donde esperaba ver y escuchar lo que los principales candidatos a la presidencia tenían que proponer. Estaba ilusionado, porque quería y necesitaba escuchar alguna propuesta sobre nuestro debilitado sistema sanitario, unas palabras a las que agarrarse en esas interminables guardias, donde como muchos profesionales daba más de lo que se le pedía.

Lamentablemente, ningún candidato mencionó ni por error alguna palabra o propuesta dirigida a la sanidad española.

Esa noche se fue a la cama ninguneado. Le dio la sensación de que los políticos ignoraron algo tan importante como la salud, y despreciaron todo el esfuerzo que profesionales y pacientes habían tenido que hacer durante estos 4 largos años.

La sanidad española perdió en aquel debate, y el silencio de muchos desilusionó a un colectivo que sufre cada día los recortes del sistema.

La almohada le regaló una dosis de insomnio, le tocó escribir y buscar la ilusión en otra original historia Con Tinta de Médico.

J.M. Salas – Con Tinta de Médico

 

Yo también soy R1

Foto editada de ABC.es

 

Últimamente las originales historias Con Tinta de Médico, tienen un tinte autobiográfico, porque hay realidades que superan mi imaginación. Pero en esta ocasión no os regalo una simple historia sino todo un alegato a favor de los médicos residentes de primer año, porque son uno de los principales motores de nuestro sistema de salud y en ocasiones no valoramos lo suficiente la incertidumbre de sus inicios.
Y es que #yotambiénsoyR1.
Y lo soy porque creo que todos los días podemos aprender algo de la medicina.
Porque sigo teniendo fe que se puede cambiar este sistema.
Porque rechazo que algo que esté mal, debamos repetirlo por el simple argumento de que “aquí siempre lo hemos hecho así”.
Porque también tengo miedos, inquietudes e incertidumbres.
Porque no comparto que algunos tutores sean invisibles durante las guardias y que los años de aprendizaje sean concebidos como simple mano de obra barata.
Porque creo en el derecho a preguntar, a cuestionar y a que me respondan con educación y respeto.
Porque pienso que la medicina es un trabajo en equipo y que todos somos iguales pero con diferentes responsabilidades.
Yo también soy R1 porque necesito una formación adaptada y organizada para cubrir mis necesidades y no solo para rellenar programas o satisfacer anhelos.
Yo también soy R1 porque no me considero más que nadie ni menos que ninguno.
Yo también soy R1 porque con ese número aprendí a admirar a los enfermeros y con el paso de las “erres” y los años no olvidé como me ayudaron en mis comienzos.
Yo también soy R1 porque como siempre digo, la medicina se práctica desde el suelo, con los pies en la tierra y cerca de los pacientes.
Yo también soy R1, y no quiero olvidar que un día fui R1.
Respetemos a nuestros residentes, respetemos nuestra historia.
#YotambiénsoyR1

J.M. Salas – Con Tinta de Médico

Saliente de guardia, una visión de un médico de urgencias

congui

Saliente de guardia la vida se ve de otro color.

Sientes hasta el último de tus huesos y no pierdes tiempo en plantearte muchas dudas existenciales. En ocasiones, solo te ronda por un instante ese “cuando colgaré las dichosas botas”.

Tu cara está diferente, no hay filtro de Instagram que te saqué con buen color, y seguro, que hoy no es el día perfecto para hacer una sesión de fotos.

Esa mañana devoras todo lo que se te pone por delante, no importa que sea dulce o salado. Tras 24 horas de guardia el hambre no es caprichoso, no distingue de sabores, ni de calorías.

Pero ¡que grande es Juan Valdés!, habría que ponerle un monumento. Mi matutino café es uno de esos placeres a los que no estoy dispuesto a renunciar en un saliente, es mi pócima secreta. Aquella que suelo acompañar con la inseparable Congui, una juguetona schnauzer que no me da tregua, y a la que no puedo reprochar que desconozca mi planning de guardias.

Los que trabajamos en urgencias, siempre nos llevamos alguna de las historias a casa. En ocasiones por la dureza, otras por la identificación con los pacientes, y algunas por la incertidumbre de un final incierto.

Si tus obligaciones te lo permiten, desearás terminar el desayuno para darte una interminable ducha caliente y poder fundirte un rato entre las sábanas (repito, si tus obligaciones te lo permiten).

Y es que el momento cama, es uno de los mayores placeres de un saliente de guardia y más si tienes la fortuna de caer junto a aquella piel que amas.

Tu cama, tu pequeño paraíso, tu auténtico refugio. No te va a importar que tenga un somier de muelles o un colchón de látex y menos si la habitación no está orientada según las recomendaciones del maldito feng shui. Tan pronto reposes tu cabeza sobre cualquier objeto medianamente blando, caerás en un sueño profundo, con un Glasgow menor de 8 y en un estado semicomatoso.

Y ese día será diferente, durante el saliente de guardia tu ciclo circadiano se volverá loco y aunque duermas, no te escaparás de tener sueño durante el día y un incómodo insomnio por la noche.

Da igual que seas un adjunto, un residente o que ocupes el escalón más bajo de la cadena alimentaria, las guardias son siempre guardias y las horas de sueño nunca se recuperan.

Es de bienvenido ser agradecido, y por eso solo puedo añadir un “gracias” para todos aquellos compañeros que con vuestro trabajo garantizáis la seguridad y salud de los nuestros.

Otro saliente con insomnio, otro post Con Tinta de Médico.

J.M. Salas – Con Tinta de Médico

[Sígueme en la nueva web www.contintademedico.com , Diario de un Médico de Urgencias adicto a la noche].